Noa Fontán

-Trayectoria dentro del mundo de la conserva

Digamos que fue mi formación a que me fue acercando al sector casi sin enterarme. Durante estos diez años, estuve en diferentes empresas haciendo labores como responsable de calidad principalmente todavía que también fui responsable de producción. Estuve en empresas de conservas de alta gama ( grumete), fábricas de producción de conservas variadas, en el sector del atún…..El que me proporcionó una visión global y muy enriquecedora que me permitió encontrar un sitio en la industria como consultor(técnico especialista) en ANFACO- CECOPESCA (asociación nacional de fabricantes de conservas y pescado). A día de hoy mi trabajo consiste en asesorar, guiar la diferentes empresas del sector campo alimentario desde el departamento de asistencia técnica y cooperación internacional.

 

-¿Siempre has trabajado en este sector?

En el, también estuve en otros como la formación, pero siempre tuve como objetivo profesional implicarme en este sector. Mi amor por el mar, la tradición que hay en Galicia( mi propia bisabuela trabajó muchos años en él) y el reto que supone a nivel profesional, hacerse cargo de la gestión de la calidad y ser la responsable de la seguridad alimentaría puede resultar estresante pero también muy motivador.

 

-¿Cuáles son los problemas que te has encontrado como mujer?

Resulta paradójico que un sector tan tradicionalmente femenino este todavía tan impregnado de machismo.

Cuando las mujeres se incorporaron a las fábricas, socialmente, su trabajo en el se reconocía como tal, sino como un complemento al salario del marido o el núcleo familiar.

Desde mi punto de vista, como responsable de calidad un puesto con cierta independencia e incluso un escalafón más alto en el organigrama, hubo muchas ocasiones en la que a hombres menos calificados se les reconoció con más peso en la toma de decisiones dentro de la empresa, precisamente en temas ajenos su competencia. Al no tener la formación ni el conocimiento, ni la experiencia necesarias. Con esas decisiones me he visto en situaciones muy incómodas que habían podido derivar en inspecciones. En definitiva, como mujer yo tuve que asumir a responsabilidades de una decisión derivada de un hombre por el mero hecho de sello.

Otro tema a señalar sería la diferencia salarial sexual existente, a pesar de las diferencias de formación y o responsabilidad.

 

-¿Consideras que es un sector donde la mujer no lo tiene fácil?

Yo pienso que en la sociedad en general todavía hay que cambiar ciertas actitudes y una parte fundamental de ese cambio necesario proveen de la educación.

Como comentaba antes, la concepción del trabajo de las mujeres en el sector conservero no se entendía como tal , a pesar de su dureza e importancia ya que son el motor de esta industria, por lo que todavía hay que hacer un importante esfuerzo para que nos valoren e incluso en los valoremos como piezas clave del engranaje.

 

-¿ Qué crees que se puede mejorar?

En estos últimos diez años hubo avances en muchos aspectos pero todavía existe un enorme margen de mejora.

Pienso que debería hacerse una mayor inversión en el capital humano, que es primordial en este sector, fomentando políticas de igualdad, dotando de herramientas de formación a los trabajadores , prevención de riesgos laboráis….

A nivel operativo aún tengo la sensación de que los departamentos funcionan en muchas ocasiones de forma independiente, y tener unos procesos estandarizados bien definidos marcarían una diferencia que repercutiría de forma muy positiva en la industria.